El anhelo

2022-11-25T06:42:26+00:00 25 noviembre, 2022|2022, Langkawi, Malaysia|

Ya sabes cómo es. Cuando llegas a cierta edad -aunque yo todavía me siento bastante joven- empiezas a sentir una punzada aquí y otra allá, en tu cuerpo. Te levantas por la mañana y te duele la espalda, te tiembla el antebrazo. La mayoría de las veces me lo tomo con deportividad. Al fin y al cabo, ya no estoy en la edad de los pañales y uno debe aferrarse al pasado.

Las quejas tienen su razón de ser. En los últimos años, me he quedado parado, inmóvil. Una condición desafortunada para un elegante velero como yo. ¡En tierra! Colocado en un lugar ajeno a la especie. Me gusta sentir el agua fresca acariciando mi vientre, escuchar el suave chapoteo a lo largo del casco, disfrutar del suave balanceo de las olas. Pero desde hace tres años, me mantengo firme y rígido sobre mi quilla en un terreno duro, con un par de muletas de acero y tambaleantes que me protegen de caer de lado. A menudo temía no derrumbarme de repente.

Cuando mi capitán Hans se despidió de mí poco antes de las Navidades de 2019, me dijo algo sobre que descansaría unos meses y que luego el volvería y continuaríala navegación. Yo, lo acepté. Me puso un impermeable de plástico para protegerme de la lluvia del monzón. Pero cuando me ató una máscara de tela alrededor del torso, me sentí un poco incómodo por primera vez. ¿Quizás haya algo que no esté bien? Más tarde, cuando los escasos trabajadores también se enmascararon la cara y dijeron algo sobre un extraño virus microscópico, empezea tener miedo. No puedo vacunarme. ¿Me dejarán aquí, olvidado por Imma y Hans y no podré volver nunca más a mi elemento ancestral?

Detrás de mí se encuentra la selva tropical, que chirría y silba continuamente, un sueño acústico. Pero pronto unos pequeños monos suben a bordo. Al menos se comportan mejor que las estúpidas ratas que muerden todas mis cuerdas en la botavara principal. Intento retorcerme mientras actúan, pero no puedo hacer nada. Rígido y tieso me quedo ahí y deseo desesperadamente que Hans vuelva cuanto antes y los ahuyente. Cada mañana mi esperanza se ve defraudada de nuevo, no se distinguen caras conocidas.

Hacer ejercicio a cierta edad es bueno, me dicen siempre. Y yo, permanezco abandonado en este calor húmedo y bochornoso, sudando y anhelando el agua fresca. En el fondo de mi vientre hay un bloque de metal verde que ronronea tranquilamente de vez en cuando cuando estamos navegando. Pero ahora se ha quedado en silencio, como una tumba. Está empezando a oxidarse lentamente, lo que me frustra enormemente. Los pistones se están comiendo la superficie del manto como si ya no necesitaran moverse con sus 55 caballos. Los pasacascos, que sirven para expulsar al mar mi exceso de líquidos, están atascadas, el frigorífico no va mejor y mis aparatos electrónicos están confundidos.

Lo que daría por poder hacer un poco de yoga por la mañana. Retorcerme hacia delante y hacia atrás, estirarme y rotarme, sentir mi interior. Mantener el cuerpo y la mente en forma. Pero sin la ayuda de mi capitán, no puedo bajar de estos zancos tambaleantes, y todo me duele cada vez más. No es de extrañar.

Y entonces, hace un mes, cuando casi había perdido la esperanza, oigo de repente una voz familiar. “Tuvalu, ay cariño, tanto tiempo, ¿cómo te encuentras?” Mi corazón comienza a latir con entusiasmo y trato de menear con alegría la cadena del ancla que cuelga de mi proa sin fuerza hacia abajo. Efectivamente, ahí está, mi capitán. Y ya sube a la cubierta, me acaricia cariñosamente el cuello, abre las escotillas, levanta las tablas del suelo y nos contamos cómo nos ha ido durante estos innumerables días de soledad. Empiezo a comprender, porque él también estuvo atrapado en la lejana Barcelona durante años. Encerrado y disfrazado con una máscara. Nunca me olvidó, noche tras noche pensaba con anhelo en mí. Pero no podía volver, en contra de su deseo. Al fin y al cabo, todos los aviones estaban en tierra y para venir nadando es demasiado lejos.

Pero ahora está aquí y todo es diferente. Por la mañana temprano sube a la cubierta, charlamos un poco y luego se ocupa de todos mis dolores, mis arañazos y cicatrices que han aparecido durante la larga estancia en tierra. ¡Qué agradecido le estoy! Me pintan la barriga, cambian los pasacascos y válvulas oxidadas y limpian los depósitos de gasóleo. Una vez en el agua, Hans levanta el bloque de metal verde, el corazón mecánico, del casco y lo lleva al taller, donde le hacen una revisión completa. Robbie, el mecánico, incluso habla español con nosotros, así que esto sólo puede ir bien. Pronto él y su compañero mecánico Andrew están picando y lijando hasta llegar al núcleo del bloque, limpiando las arterias, haciendo que los músculos vuelvan a funcionar. Con suerte, pronto volverá a ronronear tranquilamente en su lugar ancestral.

Flotando de nuevo en las aguas conocidas de la marina, recibo muchas visitas emocionantes. Chris, el aparejador, revisa minuciosamente mi mástil y los cables de sujeción. Enhebra nuevas cabos en la botavara principal, que han sido mordidas por las codiciosas ratas. Andan trae un nuevo compresor para mi nevera. Así puedo volver a ofrecer bebidas frías a mi sudoroso capitán. Llevan la balsa salvavidas a tierra firme para revisarla, aunque estoy seguro de que mi tripulación no la necesitará nunca, no querrá dejarme de repente en alta mar. También el chino Hendrick viene a inspeccionar mi electrónica, ya que muchas de mis pantallas están casi negras y ya no pueden mostrar a mi capitán hacia dónde vamos. Me alegro, porque no quiero que nos estrellemos de repente contra un arrecife o un barco de contenedores.

Sí, ¡ahora vuelvo a ser feliz! Poco a poco van desapareciendo mis achaques de la vejez. El yoga intensivo que hago con mi capitán está surtiendo efecto. Ya soy una persona madura de 18 años. Para ti puede no ser mucho, pero para mí, como velero y con una vida muy agitada desde el primer día, es bastante considerable. Pero ya sabes, uno es tan viejo como se siente y desde que el capitán Hans me confió en secreto, que pronto volveremos a navegar por el océano Índico y el mar Rojo, me siento de nuevo tan joven como un adolescente. Así que pronto partiremos de nuevo. Izaremos las velas, nos pondremos suavemente de costado, atravesaremos las olas, los delfines bailarán alrededor de mi vientre y, como velero experimentado, llevaré con seguridad a mi tripulación a los próximos destinos emocionantes.

 

11 Comentarios

  1. Fabiola 26 de noviembre de 2022 en 09:33 09Sat, 26 Nov 2022 09:33:58 +000058. - Responder

    Hola Hans!
    Precioso relato y homenaje al Tuvalú!
    Avanti y a disfrutarse.
    Un abrazo y mucha fuerza ❤️

    • Hans 27 de noviembre de 2022 en 02:45 02Sun, 27 Nov 2022 02:45:18 +000018. - Responder

      Muchas gracias, echamos de menos la compañía del JOSHUA….

  2. Bitxo 26 de noviembre de 2022 en 13:03 01Sat, 26 Nov 2022 13:03:13 +000013. - Responder

    Ole!, me alegro mucho por ti Tuvalu, por fin corriendo por esas aguas turquesas. A veces pienso en ti desde aquí mi amarre en Garraf, yo salgo menos que tu, los veranos mayormente, pero mi capitán me cuida bastante. Yo ya tengo 19 años, pero eso ya lo sabes, verdad? fueron muchas charlas estando juntos.
    Bueno, según leí te vas a perder visitar las islas de Mauricio, Madagascar, Saint Brandon, Réunion o LA de Santa Helena, no pasa nada, el mar rojo es uno de los sitios más mágicos que existen, pasaras cerca de la isla Abu Ail, seguro que ahora se llama diferente, visitarás Djibouti, podrás visitar islas con nuevos hoteles para turistas en Eritrea, pararas en algún puerto de Arabia Saudita….. Será más corto pero sin desperdicio. Yo te espero aquí en Garraf, no te preocupes. Sigo leyéndote amigo, esperando a que me cuentes toda tu historia, por cierto, mi capitán se compró ese libro que vi en este blog, lo tengo aquí en mis estanterías, mi jefe me dijo que lo leerá conmigo el próximo verano, que si se lo lleva a casa no me voy a enterar, que bien!.
    Un cruce de crucetas muy grande

    Bitxo

    • Hans 27 de noviembre de 2022 en 02:43 02Sun, 27 Nov 2022 02:43:59 +000059. - Responder

      Querido Bitxo, hermano mio! Claro que me recuerdo de ti, los tiempos de nuestra infancia conjunto en Garraf. La pasamos muy bien, pero luego como siempre si uno llega a la edad de adulto cada uno tiene buscar su camino. Tantas aventuras ya he tenido en mi vida lejos de mi hogar familiar, pero quien sabe si ya pronto nos reunimos de nuevo en casa y nos contamos las experiencias. Saludo también a tu padre / capitán de mi de mi capitán, con un cruce de crucetas (como bien dices). Abrazos. Tuvalu

  3. Jose 26 de noviembre de 2022 en 22:57 10Sat, 26 Nov 2022 22:57:38 +000038. - Responder

    Un saludo pareja, ya iréis contando la travesía.

  4. Lakatao 27 de noviembre de 2022 en 13:39 01Sun, 27 Nov 2022 13:39:34 +000034. - Responder

    Cher Tuvalu,
    Il te sera difficile de croiser ma route maintenant que tu as retrouvé la mer, ton élément.
    Pourtant j’ai toujours gardé l’espoir de te découvrir au détour d’une ile ou d’un cap.
    En effet pendant que tu étais à terre à Langkawi qui a failli être le lieu de nos retrouvailles, j’ai continué à naviguer au gré des flots, traversé l’océan Indien, l’Atlantique sud, retrouvé les eaux des Antilles où nous nous sommes rencontrés et finalement traversé l’Atlantique nord pour retourner sur mon lieu de naissance en Bretagne.
    Maintenant c’est moi qui suis à terre depuis quelques jours espérant que mon capitaine Bruno et sa brave équipière Élise veuillent bien me remettre à l’eau après avoir pris soin des quelques rides accumulées depuis dix huit ans. Hé oui nous avons le même age!
    Nous sommes encore jeunes et il n’est pas impossible que ce doux rêve se réalise, alors je te souhaite un beau retour au pays avec Imma et Hans.
    Ton ami Lakatao

    • Hans 28 de noviembre de 2022 en 08:03 08Mon, 28 Nov 2022 08:03:17 +000017. - Responder

      Cher Lakatao
      Sais-tu que j’ai toujours cette belle photo horizontale de Bocas del Torro / Panama – peinte par ta capitaine Élise – au-dessus de mon plotter ? Pour que mon capitaine se souvienne de toi chaque fois qu’il veut savoir où nous sommes… Et comme nous avons le même âge, nous nous sentons toujours si proches !

      Mais, comme tu le dis, je ne t’ai pas découvert derrière un îlot – en bon pirate, tu t’es toujours bien caché. Mais ne pas être vu ne veut pas dire oublier !

      En tant que marins, nous savons que la voie directe n’est souvent pas la plus rapide, alors je suis très heureux que tu aies fait ce grand cercle pour enfin revenir en Bretagne.

      Comment se passe ta vie à terre ? Le fait d’être en bois le rend encore plus étrange et bientôt les planches commencent à grincer, il faut être sur l’eau – c’est là que nous nous sentons le plus chez nous ! Transmets mes salutations à Élise et Bruno lorsqu’ils viendront près de toi la prochaine fois.

      Adieu, ton ami Tuvalu

  5. Paul 28 de noviembre de 2022 en 08:04 08Mon, 28 Nov 2022 08:04:59 +000059. - Responder

    Dear Tuvalu,
    So glad you are getting better after such a long illness, you are so lucky to have such a good Dad to support you in these terribly difficult times, love and a little encouragement is all we need to get back to our old selves.
    My parents had to rescue me as I was feeling so neglected and abandoned in Pankor last year, but their arrival and sunny faces picked up my spirits and after a few weeks and a small fortune I was so happy to get back on the water and look after them on their journey back to Europe. Unfortunately Dad being such a tight arse didn’t check my heart properly and I had to have a bypass in Italy , he paid for everything and now I’m good as new. I’m resting now in Puerto Calero, but am still having to have regular check ups. Love Talulah your bestest friend. Xxx

    • Hans 28 de noviembre de 2022 en 08:07 08Mon, 28 Nov 2022 08:07:13 +000013. - Responder

      Dear Talulah Ruby III.
      I’ve already heard about your mishap in Messina, but you can’t foresee everything, so apologies to your father. As yachts we have to stick together! I am very happy to hear that you are feeling better and well. Hope to see you again soon, even if you are now swimming in another ocean. Enjoy the quiet life in Lanzarote and watch your two residents.
      Tuvalu

  6. Imma 29 de noviembre de 2022 en 12:43 12Tue, 29 Nov 2022 12:43:16 +000016. - Responder

    Tuvalu, me has emocionado mucho!!!!
    Gracias por cuidar siempre de tu tripulación

  7. Kurt Kohler 30 de noviembre de 2022 en 17:23 05Wed, 30 Nov 2022 17:23:51 +000051. - Responder

    Hans, spannende Erzählung! Danke. Viel Glück auf dem Weg nach Garraf. Take care,

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