Selfie, selfie

2019-07-31T09:24:44+00:00 31 julio, 2019|2019, Indonesia, Kei Island|

Leche de coco me salpicó en la cara. Un viejo y probablemente sabio representante de la aldea, con un vestido colorido y elegante, con cara expresiva nos la echa encima sin piedad. Anteriormente nos da un discurso en indonesio, por supuesto no entendemos ni una palabra. En la entrada de la aldea estamos colocados nosotros, los participantes occidentales del Rally Sail2Indonesia. Y en frente él y todo el pueblo. Pues, el ritual de llegada que nos espera cada vez que visitamos un pueblo. Increíble. Como si fuéramos los primeros extranjeros en llegar aquí. El respeto y la alegría nos son transmitidos. Y una primera impresión de su cultura profundamente arraigada.

El acto sigue con bailes tradicionales, cantos de niños, apretones de mano interminables, visitas a las escuelas, paseos por el pueblo, juegos con niños en la playa y con selfies. Nunca antes nos habían fotografiado tanto, como si fuéramos los reyes de España (o Shakira, Messi, Madonna). Posamos como modelos, solos o juntos con ellos. Por una vez parece que nosotros somos los exóticos, la atracción. Selfie, selfie, suena desde todas partes, no hace falta hablar indonesio. Y inmediatamente nos suben en miles de cuentas de redes sociales indonesias.

Luego nos ofrecen un rico buffet y nos sumergimos en la cocina de Indonesia. Especies exóticas, extrañas, desconocidas; algas, frutas, hierbas, comidas inéditas e indefinibles. Casi todo picante, ¡generalmente muy picante! Entonces la música otra vez. Todo el pueblo baila, todos juntos botamos con los últimos éxitos, que suenan desde grandes torres de altavoces, tienen ritmo, y se mueve la cadera. Pronto sus canciones de verano nos enganchan. Entonces nos sentimos completamente absortos en su cultura.

 

NB. Mas fotos de encontráis en nuestra web en MEDIA, o bien aquí

 

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