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gold

1. January 2014, by

 

GOLD

Es gibt keine beklagenswertere und elendiger in der Welt stehende Kreatur als ein Landmensch am Beginn seiner Karriere als Seemann. (Richard Henry Dana; Two Years Before the Mast; 1840)

Vermutlich teilte der jugendliche Henry Morgan diese Meinung als er in Bristol (England) geshangheit wurde und als Diener auf die karibische Insel Barbuda verschleppt wurde. Doch ein paar Jahre später sollte da seine eigentlich Karriere als Seemann starten. Glück im Unglück. Von Jamaica aus gehend wird er zu einem der wohl berühmtesten Piraten und Freibeuter der Karibik.

Um ihren geopolitischen Einflussbereich zu erweitern unterstützten in den 1660er Jahren die britischen Autoritäten auf der Insel Jamaika die wahllose Piraterie gegen Spanische, Niederländische und Französische Besitztümer im karibischen Meer.

Henry Morgan nutzt die Gunst der Stunde und in bloss sechs Jahren, von zwischen 1665 bis 1671, lanciert er mehrere Freibeuterzüge quer durch das karibische Meer. Isla de Juventud (Kuba), Port-au-Prince und Île à Vache (Haiti), Portobello (Panama), Lago de Maracaibo (Venezuela) und letztendlich die Ciudad de Panama werden attackiert und brutal ausgeplündert. Ziel ist dabei primär die eigene Erlangung von Reichtum – ohne gross den politischen Ansprüchen der Engländer zu folgen. Das Argument, die angeblichen Grausamkeiten der Spanier und Franzosen gegen die Engländer zu bestrafen dient so bloss als beschönigende Ausrede für seine eigenen Gräueltaten.

So gelangt er 1671 auch zur Insel Providencia. Auszuplündern gibt’s hier allerdings nichts, so fährt er bald weiter. Ein Stop over. Nach seiner letzten, und militärisch gesehen wohl grandiosesten Plünderung der Ciudad de Panama segelt er wieder an Providencia vorbei zurück nach Jamaica und wird Jahre später sogar vom englischen König zum Sir ernannt. Im Suff, Völlerei und Rumhuren verbringt er seine letzten Jahre mit seinen alten Kumpels in den Hafenkneipen Lawrencefield, Jamaica. So endet ein wahrer Pirat!

Ja, und wo bleibt das ganze Gold? Ihr ahnt es. Hier in Providencia gerinnen Legenden zur Wahrheit: Irgendwo da draussen vor unserem Ankerplatz in Providencia, in der Nähe des Felsens Morgan’s Head. Wir gehen mal tauchen.

 

ORO

No hay criaturas mas desgraciadas y miserables en el mundo como un hombre de tierra firme al inicio de su carrera como marino. (Richard Henry Dana; Two Years Before the Mast; 1840).

Probablemente el joven Henry Morgan compartía esa opinión cuando fue secuestrado en Bristol (Inglaterra) y vendido como un sirviente a la isla caribeña de Barbuda. Pero unos años más tarde su carrera como marinero se hizo realidad. No hay mal que por bien no venga. Con base en Jamaica se convirtió en uno de los más famosos piratas y filibusteros del Caribe.

Con el fin de ampliar su influencia en el ámbito geopolítico las autoridades británicas en la isla de Jamaica apoyaron, en la década de 1660, la piratería indiscriminada contra las posesiones españolas , holandesas y francesas en el Mar Caribe.

Henry Morgan aprovecha la oportunidad y en apenas seis años, entre 1665 a 1671, lanzó varios corsarios por el Mar Caribe. Isla de la Juventud (Cuba), Port-au-Prince y Île à Vache (Haití), Portobello (Panamá), Lago de Maracaibo (Venezuela), y en última instancia, la Ciudad de Panamá son atacadas y brutalmente saqueadas. El objetivo fue principalmente su propia riqueza – sin seguir mucho las demandas políticas de los británicos. El argumento para castigar a las supuestas atrocidades cometidas por los españoles y franceses contra los Ingleses sirve como una mera excusa eufemística para sus propias atrocidades.

Así llega 1671 también a la isla Providencia. Aquí no hay nada de saquear, así pronto sigue su viaje. Una parada relámpago. Después de su último y militarmente más brillante saqueo en la ciudad de Panamá, Morgan vuelva a Jamaica – pasando de nuevo por Providencia. Ahí le reciben con todos los honores y unos años mas tarde incluso fue nombrado caballero por el rey de Inglaterra. Sus últimos años los pasa – entre borracheras, glotonerías y prostitutas –  con sus amigos de toda la vida en los bares del puerto Lawrencefield, Jamaica. ¡Así termina un pirata verdadero!

Sí, y ¿dónde está todo el oro? Lo habéis adivinado. Aquí las leyendas cuajan con la verdad: Hablan de algún lugar en frente de nuestro fondeo, cerca de la roca llamada Cabeza de Morgan. Vamos a bucear.

 

 

 


gracias a dios

17. December 2013, by

GRACIAS A DIOS

“In dieser ganzen Zeit fuhr ich in keinen Hafen ein und konnte es auch nicht, denn der Sturm liess es nicht zu. Es regnete, windete und blitzte ohne Unterlass als sei das Ende der Welt gekommen. Dann erreichte ich das Kap GRACIAS A DIOS, und von dort aus gab mir Gott unser Herr günstige Winde und günstige Strömung. Das war am 12. September. Achtundvierzig Tage lang hatte der schreckliche Sturm nicht nachgelassen. In dieser Zeit sah man weder Sonne noch Sterne, die Schiffe leckten, die Segel waren zerrissen, Anker, Takelwerk und Taue gingen verloren, dazu Boote und viel Proviant. Die Mannschaft war krank, alle waren reumütig, viele wandten sich der Religion zu, und es gab keinen der nicht irgendein Gelübde getan oder sich Wallfahrten vorgenommen hätte. Oftmals hörten sie sich gegenseitig die Beichte. Viele Stürme hat man gesehen aber keinen, der so lange währte und solchen Schrecken brachte.”

Scheisse. Exakt dieselbe Route fahren wir 511 Jahre nach “old Christopher Kolumbus”. Auch wenn er stets einen Hang zum übertreiben hatte; als wir diesen Text in Guanaja nachgelesen beginnen wir zu verstehen warum Christopher dieses Kap “Gracia a dios” getauft hat.

Wir starten morgens um sieben. Mit dem amerikanischen Katamaran HAPPY FLEET hinter uns zirkeln wir durch Nordost – Passage aus der Lagune von Guanaja raus auf’s Meer. Es regnet in Strömen. Vielleicht hätten wir doch auf Kolumbus hören sollen.

Wir liegen hart auf der Kreuz. Upwindsegeln. Nur deutsche Segelurgesteine wir Erdman lieben solche Kurse. Als Spanier beginnen wir den Pilgerweg nach Santiago zu planen. Langsam geht es voran. Der Strom ist gegenan. Gewisse Dinge ändern sich nie.

Schön dass HAPPY FLEET neben anfährt. Auch Kolumbus fuhr gerne im Konvoi – SANTA MARIA, NIÑA, PINTO – denn irgendwann bleibt immer eins zurück. Morgens um drei ist es soweit. Es fehlen uns noch lausige 30 Meilen, doch HAPPY FLEET gibt mit doppeltem Motorenschaden auf. Dreht ab zurück nach Guanaja. Stur & stolz wie wir Spanier nun mal sind fahren wir weiter.

Und endlich. Rum ums Kap erhalten auch wir die versprochenen “günstige Winde und günstige Strömung“. Doch wir müssen ja nichts mehr für die Menschheit entdecken. So ankern wir im Cayo Vivorillo. Ein Korallenriff mit drei kleinen Inselchen, 40 Meilen in den Untiefen vor dem Kap. Einsam baumelt die TUVALU über Langosten, Krebse, Muscheln, und Millionen von Regenbogenfischen im kristallklares Wasser. Karibik pur. Lieber Christopher, nun verstehen wir Dich: Gracias a dios.

Ps. For more navigation information & waypoints at the end of this blog.

 

GRACIAS A DIOS

“En todo este tiempo no entramos a ningún puerto y tampoco lo hubiéramos podido ya que el temporal no lo permitía. Llovía, soplaba y había relámpagos si pausa – como si hubiera llegado el fin del mundo. Por fin alcanzamos el Cabo GRACIAS A DIOS, y a partir de este punto dios me proporcionaba vientos y corrientes mas favorables. Era el 12 de septiembre. 48 días no amainaba ese temporal espantoso. En todo este tiempo no se podía ver ni el sol, ni las estrellas, los barcos hicieron agua, las velas se despedazaron, anclas, jarcias y cabos se perdían, igual que botes y provisiones. La tripulación se enfermó, todos eran devotos y muchos buscaron apoyo en la religión, y no había ninguno que no ha dado algún juramento o se proponía una peregrinación. A menudo se escucharon mutuamente la confesión. Vimos muchos temporales pero ninguno que durase tanto y ninguno tan apocalíptico.”

Mierda. Justo la misma ruta tomamos 511 años después del gran maestro Cristóbal Colon. A pesar de que él siempre tenía la tendencia de exagerar, releyendo en Guanaja su relato empezamos a entender porque Cristóbal llamaba el cabo “Gracias a dios”.

Levantamos anclas a las siete de la mañana, saliendo de la laguna de Guanaja en el pasaje de noreste. Delante del catamarán norteamericano HAPPY FLEET buscamos lentamente camino entre los arrecifes. Llovía a cántaros. Tal vez hubiéramos tenido que tomar mas en serio al Cristóbal.

Es una ceñida dura, con ayuda del motor. Solamente navegantes míticos como el alemán Erdman aman estos rumbos (para los españoles: Erdman daba dos veces la vuelta al mundo, primero con y luego en contra de los vientos predominantes). Como españoles ya empezamos a pensar en el camino de Santiago. Lentamente avanzamos. Las corrientes en contra. Algunas cosas no cambian nunca.

Nos encanta que HAPPY FLEET navega al lado nuestro. También a Colon le gusto navegar en conserva –  SANTA MARIA, NIÑA, PINTA – ya que siempre queda un barco atrás con problemas. A las tres de la madrugada llega el momento. Quedan miserables 30 millas cuando HAPPY FLEET abandona. Con ambos motores estropeados comprensiblemente da la vuelta regresando a Guanaja. Tozudos y orgullosos como españoles seguimos.

¡Por fin! Llegando al cabo aparecen los dichos “vientos y corrientes favorables“. Por suerte ya no queda nada de descubrir para el bien la humanidad. Dejamos de sentirnos como exploradores y fondeamos en Cayo Vivorillo. Un arrecife de corales con tres islotes de palmeras, a 40 millas delante del cabo en medio de un mar poco profundo. El TUVALU como único velero balancea en la agua cristalina, rodeado de langostas, cangrejos, conchas, peces de todos los colores. El caribe perfecto. Querido Cristóbal, ahora te comprendemos: Gracias a dios.

PD. For more navigation information & waypoints at the end of this blog.

NAVIGATIONAL INFORMATIONS & WAYPOINTS

NORD EAST PASSAGE GUANJA

Inside: 16º 28, 793 N 85º 49,459W | Outside: 16ª 28,622 N 85º 49,132 W | Minimum deep: 12 meters – keep a little bit closer to the southern part

CAYO VIVORILLO

15º 50,118 N 83º 18,149W | 6 meters, very good holding (we had once in a short squall 46 nodes of wind?), good protection. There is no navigation light anymore at the island (and obviously NO AIS-signal as they are reporting at noonsite).

If you arrive from the west there is any danger. Even you could do it at night. In fact you can anchor at any place behind the reef looking carefully the deepness. The more protected anchorages are at the northern island, but where we anchored first at 15º 50,118 N 83º 18,149W normaly it?s also well quite. The islands are deserts and very very nice. You will feel like Robinson Cruse. From time to time the Honduras Coast Guard will have a look at Cayo Vivirillo, and also fisher boats ? normally from Roatan or Guanaja – will arrive. They are fishing lobster and caracoles. Very nice people, don?t worry about them, talk to them they are talking English and Spanish. Often they need fresh water, food and maybe some beers. Be nice to them, they are sailors as we are! They told us better not to anchor at Cayo Cocorocuma (20 miles to east). Even Cayo Cocorocuma is a good stop going to Providencia, from time to time there are stopping some drug traffic boats (lanchas de narcotrafico). But don?t worry ? at Cayo Vivirillo ou are absolutely safe! Enjoin it! Welcome to paradise.


explorers

10. November 2013, by

VON ENTDECKERN UND EROBERN

So einfach war das doch. Draussen schaukelte die prunke, goldverzierte Galeere  sanft in den leichten Wellen der Morgenbrise. Währenddessen ruderte man – vier Matrosen und der Kapitän in blauer Uniform – an den Strand.  Ausser ein paar frechen Papageien wagte sich niemand aus dem mit dichten Palmen besetzten Urwald. Also waren die Wilden heute gerade nicht zuhause. So schlug man dann das grosse Holzkreuz in den unbefleckten Sandstrand (der Jahrhunderte später dann das Titelbild des TUI – Reiseprospekt zieren sollte).

In einer kurzen, doch den Umständen entsprechend durchaus andächtigen Zeremonie nahm man die Insel im Namen der spanischen Könige und der katholischen Kirche feierlich in Besitz. Man taufte sie – einfallslos wie man war – beispielsweise “Domingo”. Weil gerade Sonntag war. Naja, immerhin besser als “Neukleinhünigen” oder “Zuliebemeinerdoofenschwiegermutterzuhause”. Dann liess Don Kolumbus sich wieder zum Schiff zurückrudern. Es gab ja noch so viel zu tun. Am Horizont zeichnete sich schon die nächste Insel ab (…und morgen war ja schon Montag). Entdecker zu sein war ein gestrenge Profession und so sollte man sich ja nicht unnötig in Details verzetteln.

Derweilen ging das Leben auf der anderen Inselseite wie eh und je gemächlich weiter. Maiskuchen wurden gebacken, Kinder gestillt, Kokosnüsse aufgeschlagen. Ein Tag wie jeder andere und keiner ahnte im kleinen Dorf, dass sie soeben als ungläubige Wilde Weltgeschichte machten und Teil von Spanien geworden waren. Das war ja auch nicht wirklich wichtig, denn es sollte noch Jahre dauern bis wieder ein so grosses Schiff anlanden sollte.

In Guatemala – wie an fast allen anderer Orten “in Übersee” –  waren die nachfolgenden Anlandungen dann jedoch von ganz anderer Natur. Vielleicht war die überhebliche Arroganz dieselbe. Doch die nun nachfolgenden ERROBERER setzten den ersten symbolischen Akt nun brutal und rücksichtslos in Tat um. Ohne das geringste Interesse an lokalen Kulturen, Sprachen und Besitzverständnissen wurden in Guatemala die Maya’s kurzerhand als Sklaven genommen. In den Silberminen und später auf den Zuckerrohr – Plantagen durften sich fortan zum Wohle der überlegenen Rasse zu Tode zu schuften. Nichts liess die Gier bremsen solange man genug Gold und Silber nach Cádiz bringen konnte.

Viele Jahrhunderte später entdecken wir bei unserem hurrikanbedingten ausgedehnten Aufenthalt in Guatemala  an allen Ecken und Enden Zeichen der spanischen Kultur. Die Gräueltaten sind ja schon lange vorbei. So freuen wir uns ab dem  “patio sevillano”, Stadtplanungen im Raster wie in Barcelona und alt bekannten Baumaterialien wie hidráulicos, und vieles mehr. Und natürlich die Sprache. Español, Castellano. Zudem sind hier fast alle entweder Barça oder Real – Fans. Und oft sind wir sogar fast etwas stolz, dass wir Spanier es soweit gebracht haben. So viel eigene Kultur fern ab der Heimat.

Nur ganz vereinzelt taucht dann plötzlich ein schales Gefühl im Bauch auf. Irgend so eine unbedachte Nebenbemerkung am Nebentisch. Oder als uns im Castillo San Felipe in Rio Dulce der Guide von der Geschichte des Landes erzählt und mit einem erleichterten Ton davon berichtet wie die Maya’s es nach Jahrhunderten geschafft haben den König Felipe endlich wieder aus dem Land zu vertreiben. Da spüren wir: Niemand hat uns gebeten zu kommen. Niemand hat sich gewünscht, dass wir den vermeintlichen Fortschritt ins Land bringen. Statt Stolz ist Reue gefragt.

NACHBEMERKUNG

Und  damit sich hier niemand rettet: die Engländer, Holländer, Franzosen und Katalanen waren um keinen Deut besser. Es wurde gemodert, versklavt, ausgetilgt. Ein paar wenige Mönche,  und Wissenschaftler wie Humboldt oder Darwin sind bloss die Ausnahme der Regel.

Und ich? Plötzlich bin ich dann wieder gerne Schweizer. Aber vielleicht es ja bloss Feigheit. Was ja historisch gesehen durchaus auch ein Wesenszug der Schweizer ist.

 

DESCUBRIDORES  Y CONQUISTADORES

Tan simple era.  Una galera maravillosa balanceándose suavemente en las olas de la brisa de la mañana. Mientras tanto cuatro marineros y el capitán en uniforme azul remaron en un bote pequeño a la playa. Excepto unos pocos loros atrevidos, nadie se atrevía salir de la selva tupida. Parecía que hoy los  salvajes no estaban en casa. Así que no había más problema de clavar la gran cruz de madera en la playa de arena virgen.

Rápidamente, pero dadas las circunstancias  muy reverente ceremonia, el grupo tomaba en nombre del rey de España y de la Iglesia Católica posesión de la isla. La bautizaron a menudo con poca imaginación.  Por ejemplo ” Domenica”. Ya que  justo era domingo. Enseguida después Don Cristóbal Colón se dejó remar de vuelta a su galera. Todavía quedaba mucho por hacer. En el horizonte ya se distinguió la siguiente isla (… y mañana ya era lunes). Ser descubridor era una profesión sería y uno  no debería empantanarse en detalles innecesarios .

Mientras tanto, la vida siguió tranquila como siempre en el otro lado de la isla. Se estaba haciendo las tortas de maíz como cada día, se daba el pecho a los niños hambrientos,  se abría los cocos que cayeron de las palmeras. Un día como cualquier otro. Y nadie sabía en el pequeño pueblo que como salvajes acaban de entrar en la historia mundial  formando  parte de España. Tampoco era realmente importante, ya que se tardía años hasta que se acercase de nuevo un barco grande a la playa al otro lado del pueblecito.

En Guatemala – como en casi todos los demás lugares de ultramar – las desembarcaciones  posteriores eran de una naturaleza muy diferente. Tal vez la arrogancia prepotente era la misma. Pero ahora llegaron los conquistadores. Después del primer acto simbólico y histórico (para el occidente) ahora el encuentro era brutal y destrozador. Sin el más mínimo interés en las culturas locales, las lenguas y las reglas de propiedad  en Guatemala los Mayas simplemente fueron tomados como esclavos. En las minas de plata y más tarde en las plantaciones de azúcar. A partir de este momento  tenían el honor de trabajar para los supuestamente nobles de forma infernal hasta su muerte. Nadie ponía freno a la codicia, siempre y cuando se podía conseguir suficiente oro y plata enviándolo a Cádiz.

Muchos siglos más tarde descubrimos en innumerables rincones de Guatemala las raíces de la cultura española. Parece que por suerte las atrocidades se acabaron para siempre. Así que estamos encantados de ver en Antigua el  “patio sevillano”,  planificaciones urbanísticas como los de Cerda en Barcelona,  o bien baldosas tipo “hidráulicas”, y mucho más. Y , por supuesto, el idioma. Que lindo. Además, aquí parece que todo el país es aficionado o del Barça o del Real. Así a menudo nos sentimos orgullosos de la expansión de la cultura española. Tanta cultura propia tan lejos de casa.

Sólo muy de vez en cuando aparece de repente una sensación incómoda en el estómago. Algún comentario en la conversación de la gente indígena en la mesa al lado que no hubiéramos debido oír. O, como cuando nuestro guía durante la visita del  Castillo San Felipe en Río Dulce nos cuenta con un tono aliviado cómo los Mayas después de muchas siglos de supresión por fin han logrado de expulsar al Rey Felipe fuera del país. Nadie aquí pidió que viniéramos a traerles el supuesto progreso y la moral superior. En lugar de orgullo conviene arrepentimiento.

Epílogo

Aquí nadie se salva: en sus colonias los ingleses, holandeses y franceses en absoluto eran mejores. Igualmente mataron, esclavizaron, exterminaron como les daba la gana. Unos monjes y unos científicos como Humboldt o Darwin son nada mas que la excepción a la regla.

Y yo ? De repente, me gustaría declararme Suizo (ya que nunca teníamos colonias). Pero, quizás no es nada más que cobardía. Lo que históricamente muy a menudo era una característica típico de los suizos.

 


islands of your dreams

24. May 2013, by

SCHATZINSELN

Obwohl ich mein ganzes Leben an der Küste zugebracht hatte, kam es mir vor, als sei ich bisher dem Meer nie so nahe gewesen. Der Geruch von Teer und Salz war etwas Neues. Ich sah die wundervollsten Gallionsfiguren, die alle fern über dem Ozean gewesen waren. Ich sah auch viele alte Seeleute mit Ringen in den Ohren, in Locken gedrehte Backenbärte, teerige Zöpfe und ihrem wiegenden, schwerfälligen Matrosengang; und hätte ich ebenso viel Könige oder Erzbischöfe gesehen, ich könnte nicht entzückter gewesen sein. Und ich ging selber zur See; zur See in einem Schoner, mit einem pfeifenden Bootsmann und bezopften, singenden Seeleuten; zur See, unterwegs zu einer unbekannten Insel, um nach vergrabenen Schätzen zu suchen!

Robert Louis Stevenson; Die Schatzinsel; 1883

30 Meilen südlich der Bahía Espíritu Santo erreichten wir unseren letzten Ankerplatz in Mexiko. Die Chinchorro Bank (N18°46 W87°19) besteht aus vier kleinen Inseln, umgeben von einem knapp zehn Meilen langen Gürtel aus Korallenriffen. Also ein Atoll, wie man es sonst nur aus der Südsee kennt. Mexiko hat diese einmalige Wasserlandschaft als Biosphäre Reservat geschützt, gleichzeitig ist es aber auch deren letzte Militärposten im Süden. Letzteres verhindert dann prompt auch das Anlanden auf den kleinen Inseln. Zusammen mit PANACHE liegen wir an Bojen wunderbar ruhig im Inneren des Atolls. Tags darauf jedoch trennen uns die Wege – PANACHE fährt zu den Bay Islands (Honduras), wir hingegen wollen nach Belize.

Belize, ehemals Britisch Honduras, ist ein noch sehr junger Staat. Das kleine, bloss 320’000 Einwohner umfassende Land wurde erst 1981 von den Briten in die Unabhängigkeit entlassen. Als einziges Land in Zentralamerika spricht man hier englisch, auch wenn vor allem im Landesinnern und im Süden viel spanisch gesprochen wird. Die ursprünglichen Bewohner, die Mayas, sind auch heute noch präsent und leben ein vom Staat weitgehend unabhängiges Leben. Der Westen entdeckte diese Ecke der Karibik 1502 dank Kolumbus vierter Reise. Gross spannend fand er diese Ecke offensichtlich nicht, aber immerhin gab er ohne anzulanden dem Golf von Honduras seinen Namen. Jahre später folgten ihm etwas interessierter die Spanier Pizón und Solís, welche westwärts segelten, den Rio Dulce entdeckten und die Küste des heutigen Belize bereisten. Als Provinz der Capitanía General de Guatemala bildete Belize ab 1524 Teil des von Carlos I. von Spanien gebildeten Konstrukts Reino de tierra firme. Ab 1638 nahm Grossbritannien vermehrt Einfluss und ab 1821 kontrollierte es faktisch Britisch Honduras als eigene Kolonie.

Entlang der gesamten Küste ist Belize von einem fast durchgehenden Korallenriff geschützt, dazwischen liegt ein Binnenmeer mit tausenden von kleinen Trauminseln. So bildete das Seegebiet auch über Jahrhunderte ein gutes Versteck für Piraten, welche durch kleine Riffpassagen regelmässig die dem Aussenriff entlang segelnden spanischen Handelsfregatten angriffen. Auch für unsere TUVALU ist das Riff eher ein Albtraum – wir sind ja auch Spanier… Wohl gibt es heute keine Piraten mehr, doch mit unseren 2.10m Tiefgang gibt es kaum Durchfahrtsmöglichkeiten auf die innere Seite des Riffs, und auch die Insellandschaft für uns leider nur im südlichen Ende befahrbar.

So fahren wir mit auflandigem Passatwind 150 Meilen auf der Aussenseite des Riffs nach Süden. Die Nachfahrt entlang dem Riff und teilweise zwischen weiter vorgelagerten Atollen (Turneef- und Glover Reef) ist anspruchsvoll. Pechschwarz ist die Nacht, kaum sind irgendwo Lichter auszumachen und doch wissen wir von den Seekarten dass rechts und links von uns gefährlich Korallenbänke liegen. Zudem schiebt der Golfstrom mit 1 – 3 Knoten gegen an. Also quasi segeln im Blindanflug, voll dem GPS vertrauend. Als im Laufe des Nachmittags dieser kurzzeitig gestört ist (wir vermuten dass das landgestützte Differential Signal ausgefallen ist) steigt die Nervosität. Doch zum Glück arbeiten unser Backup-GPS von Furuno durchgehend zuverlässig – und bald läuft auch der erste wieder perfekt.

Am nächsten Morgen kommen wir dann heil und ohne weitere Zwischenfälle beim Raguana pass an. Die elektronischen Karten (Navionics) für das Seegebiet von Belize sind praktisch unbrauchbar, ganz im Gegensatz zu Kuba. Dafür gibt’s aber einen exzellenten Cruising Guide von Freya Rauscher. Dooferweise haben wir von Rauscher aber bloss einen auf der Innenseite des Riffs liegenden GPS – Punkt. So interpolieren wir die Aussenseite – Position (N16°18,286 W088°07,205). Die enge Durchfahrt durchs Riff mit der obligaten Eyeball – Navigation klappt aber bestens; und schon liegt vor uns eine dieser vielen Trauminseln. Türkis Wasser, ein paar Palmen, ein kleiner Sandstrand. Wow – die Nachfahrt hat sich gelohnt! Wir fahren aber gleich durch bis nach Placencia, denn zuerst sollten wir ja im neuen Land einklarieren.

Placencia gefällt uns auf anhieb. Der Ankerplatz direkt vor dem kleinen Dorf ist bestens geschützt. Etwa 12 Yachten baumeln mit uns zusammen vor Anker. Wir fahren kurz mit dem Dinghi zur nebenanliegenden englischen Yacht SAMARAG um die letzten Tipps zum effizienten Einklarieren zu erhalten. Zum Glück, denn sie kennen alles schon bestens. Am nächsten Tag geht’s dann mit dem Dinghi an Land, von dort aus mit einem rasend schnellen Wassertaxi zum Nachbardorf Independence und dann per Taxi zu den verschiedenen Behörden in Big Creek. Zusammen mit zwei weiteren Seglern rattern wir die vier verschiedenen Einklarierungs – Behörden effizient ab. Schnell ist aber auch das Geld weg: 350 Belize Dollar (150€) kostet der Spass.

Nach fast drei Wochen einsamer Ankerplätze geniessen wir – nun ganz legal – den Landanschluss. Placencia ist ein schmuckes, familiäres Dörfchen mit in allen Farben bunt gestrichenen Holzhäusern. Hier gibt es wieder kleine Supermärkte, Fruchtstände, Kaffees, WIFI, selbst eine Schweizer Bäckerei und ein Fussballplatz (Placencia ist Landesmeister!). Viele der Häuser stehen mit freiem Erdgeschoss auf Stützen. So ist auch der Boden gut belüftet und geschützt vor Ungeziefer, zudem bietet das freie Erdgeschoss Schattenplatz für die Hängematten und dient den Kinder zum spielen. Denn hier ist es wirklich tropisch heiss! Uff, ab 11 Uhr morgens sind auf Tuvalu kaum noch Aktivitäten angesagt.

Nicht immer war dies so. Am 8.Oktober 2001 wurde das Dorf durch den Hurrikan Iris komplett zerstört. Nur wenige flüchteten in die Berge als die Hurrikanwarnung durchgegeben wurde. Die meisten blieben im Dorf. Obwohl hier nicht wie wir auf anderen Inseln der Karibik gesehen haben (beispielsweise Union Island) massiv gebaute öffentliche Gebäude wie Schulen als Hurrikanschutzbauten dienen. So wurden einige Bewohner in ihren Häusern weit weg geblasen. Doch wunderweise starb niemand dabei. Ausser ein paar amerikanische Touristen die auf einem Charterboot sturzbetrunken eine Hurrikan – Party feierten. Mein Gott, wie doof manche doch sein müssen.

Nach ein paar Tagen raffen wir uns wieder auf um die Inselwelt zu erkunden. Eine 12 Meilen Fahrt führt uns zu Insel Laughing Bird Cay. Wie aus dem Bilderbuch liegt sie vor uns – doch leider lächelt der Parkwächter weniger als die Vögel. Entgegen unseren Angaben aus dem Cruising Guide dürfen ausländischen Yachten die Insel nicht mehr anlaufen. Wie schade! Also fahren weiter zur Nächsten, umkurven vorsichtige ein langestreckten Korallenriff und legen uns dann an die einzige Boje vor der Insel South Long Cocoa Cay. Diese ist in Privatbesitz und wir im Moment zu einem kleinen Resort ausgebaut, zum grossen Schaden seiner umliegenden Korallen. Denn in Belize können auch ganze Inseln gekauft werden. Schon in Placencia haben wir diverse Anzeigen gesehen: So ab 200.000 USD könnte man sich hier seine Schatzinsel kaufen. Naja, aber im Moment wollen wir ja nicht schon wieder sesshaft werden.

Am nächsten Morgen fahren wir weiter zur Insel Whipray Cay. Segeln hier ist wie auf dem Zürichsee. Flache See, laue Windchen. Das grossen Sonnendeck bleibt montiert, was wir ja eigentlich sonst nie machen. Doch dreissig Minuten später liegen wir schon wieder an der Boje. Ja, und hier haben wir sie: Die perfekte kleine tropische Schatzinsel. 300 Meter lang, etwa 50 Meter breit. Darauf leben seit 35 Jahren Julian und Beverly, betreiben eine Bar, vermieten 4 schmucke Gästezimmer und bieten Fly Fishing Ausflüge an. Bei kaltem Bier verbringen wir plaudernd einen netten und sehr informativen Nachmittag. Auch das Schnorcheln ist hier vom feinsten; bei Badewannewassertemparatur paddelt man stundelang zwischen den Korralköpfen durch.

Zwei Tage später geht’s weiter. 10 Meilen lang schleifen wir wieder knapp über diverse Riffs, aber mit Imma als Navigator steht alles im Lot. Silk Cays (N16°26,92 W88°02,0), ein Tipp von Jane aus Wippari Cay, stellt sich wirklich als grossartig heraus. Der Ankerplatz ist etwas knifflig und erfordert gutes navigieren um zwischen die Riffs reinzukommen. Doch dann! Uff! Hinter uns liegen Korallenriffe, vor uns drei winzig kleine Palmeninseln. Kaum an der einzigen Boje festgemacht kommen auch schon die Park Rangers angefahren. Übernacht dürfen wir nicht bleiben, aber gegen eine Gebühr von 20 Belize Dollar pro Person (ca. 8€) erlauben sie uns ein paar Stunden bleiben. Teuer, aber es lohnt sich wirklich. Wir stürzen uns ins Wasser und umschnorcheln die putzig kleine Insel. Wow! Was für eine Unterwasserwelt! Fischen und Korallen in allen Farben. Selbst zwei graue, mittelgrosse Haifische paddeln fröhlich an uns vorbei. Imma kriegt fast einen Herzstillstand, doch langsam beginnt auch sie sich an diese doch meist völlig harmlosen Biester zu gewöhnen. Abends fahren wir dann wieder eine Meile zurück zur Hatched Cay , eine weitere private Insel die einen gut geschützten Ankerplatz hat – in Mitten von fantastischen Korallenbänken.

 

 

LAS ISLAS DEL TESORO

A pesar de que había pasado toda mi vida en la costa, me parecía como si nunca antes había estado tan cerca del mar. El olor del alquitran y sal era algo nuevo. Vi las más maravillosas figuras decorativas, que todos habían estado en lejanos lugares del océano. También vi muchos marineros viejos con aros en las orejas, con bigotes rizados, coletas alquitranadas, y su vasto equipo de marinero difícil de manejar; e incluso si hubiera visto tantos reyes y arzobispos no podría haber quedado mas impactado. Y me fui también al mar; a la mar en un velero, con un timonel silbando, marineros con trenzas y cantando; al mar, viajando a una isla desconocida en busca de un tesoro enterrado!

Robert Louis Stevenson; La isla del tesoro; 1883

30 millas al sur de la Bahía de Espíritu Santo finalmente llegaremos a nuestro último fondeo en México. El Banco Chinchorro (N18 º 46 W87 ° 19) se compone de cuatro pequeñas islas rodeadas por un cinturón de casi diez kilómetros de arrecifes de coral. Pues un atolón, como se conoce sólo de los Mares del Sur. México ha protegido este paisaje submarino único como una reserva de la biosfera, pero al mismo tiempo, también es el último puesto militar en el sur de su territorio. Precisamente este último hecho impide también que podemos pisar tierra. Junto con nuestros amigos del PANACHE, amarrados en boyas, estamos fondeados maravillosamente tranquilos en el interior del atolón. Al día siguiente, sin embargo, nos separamos – PANACHE viaja a las Islas de la Bahía (Honduras), por el contrario nosotros vamos a Belice.

Belice, la antigua British Honduras, es un país muy joven. La pequeña tierra de sólo 320.000 habitantes en 1981 los británicos les dieron la independencia. Como único país de América Central se habla Inglés, el español se habla mucho, aunque sobre todo en el interior. Los habitantes originales, los mayas, siguen presentes y viven una vida en gran medida independiente del estado. El mundo occidental descubrió este rincón del Caribe en 1502, gracias al cuarto viaje de Colon. A el al parecer no le parecía muy emocionante descubrir esto, ni tocaba tierra, pero al menos dio nombre al Golfo de Honduras. Años más tarde le seguían los españoles ​​Pizón y Solís, que navegaron mas hacia el oeste adentro del Golfo, así descubriendo el Río Dulce la costa de Belice. Como la provincia de la Capitanía General de Guatemala Belice formó en 1524 parte del Reino de Tierra Firme, denominado así por Carlos I de España. A partir de 1638 el Reino Unido tuvo una influencia creciente y en 1821 controlaba de facto de Honduras británica como una colonia separada.

La costa de Belice está protegida en casi su total longitud por un arrecife de coral formando así un enorme mar interior con miles de pequeñas islas de ensueño. Por lo tanto, la zona marítima durante siglos formó un buen escondite para los piratas, que atacaron regularmente fragatas del comercio español, saliendo del arrecife por estrechos pases. También para TUVALU este arrecife es más bien una pesadilla – también somos españoles … Pues bien, hoy en día ya no hay piratas, pero con nuestra quilla de 2,10m hay pocos pases posibles al interior del arrecife y mucho riesgo de naufragar. Así para nosotros por desgracia el paisaje de esas isla maravillas sólo es accesible en el extremo sur.

Por lo tanto navegamos unas 150 millas por el exterior del arrecife hacia el sur. La navegación por la noche a lo largo del arrecife y en parte entre los atolones (Turneef y Glover Reef) es exigente. En la oscuridad de la noche apenas se observan luces, sin embargo sabemos por las cartas de la peligrosidad de los arrecifes de coral muy cerca de babor y estribor de nosotros. Además, las corriente del golfo empuja con 1-3 nudos en contra. Así que es casi navegando a ciegas, confiando plenamente en el GPS.

Por la mañana llegamos bien y sin más incidentes al pase de Raguana. Las cartas electrónicas (Navionics) para la zona del mar de Belice son prácticamente impracticables, a diferencia de Cuba. Pero por suerte existe un excelente derrota por Freya Rauscher. Pero por desgracia en este libro justo hay solamente un waypoint de GPS el interior del arrecife. Interpolamos la posición al exterior (N16°18.286 W088°07.205). El paso estrecho a través del arrecife hacemos con buena luz de popa para ver los arrecifes. Todo cuadra perfectamente y delante de nosotros ya encontramos la primera de esas islas de ensueño! Agua turquesa, algunas palmeras, una pequeña playa de arena. ¡Wow! – la navegación nocturna valió la pena! Nos dirigimos directamente al pueblo Placencia, porque primero hay que hacer la entrada oficial al nuevo país.

Placencia nos gusta enseguida. El fondeo a las afueras del pequeño pueblo está bien protegido. Cerca de 12 yates fondean al lado nuestro. Salimos con el chinchorro al yate que está al lado, el inglés SAMARAG, para obtener los últimos consejos de como hacer el papeleo. Afortunadamente, lo saben todo perfectamente. Al día siguiente vamos con el dinghi a tierra, y desde allí con un rápido taxi de agua a la aldea vecina Independencia y luego un taxi a las distintas autoridades en Big Creek. Junto con otros dos barcos obtenemos rápidamente todos los permisos necesarios. Pero rápido nos va también el dinero: 350 dólares de Belice (150 €) gastos para el papeleo.

Después de casi tres semanas en fondeos solitarios disfrutamos – ahora completamente legal – de estar de nuevo en la civilización. Placencia es un pueblo encantador, familiar, con casas de madera pintadas de vivos colores. Hay pequeños supermercados, puestos de frutas, café, WIFI, incluso una panadería suiza y un campo de fútbol (el campeón nacional de Belice es Placencia!). Muchas de las casas están construidas encima de pilares de madera con la planta baja libre. Así también el suelo está bien ventilado y protegido contra los parásitos, constituyendo así una zona de sombra para las hamacas y sirve a los niños para jugar. Porque verdaderamente hace calor tropical! Uff, a partir de las 11 de la mañana en Tuvalu ya no se detecta muchas actividades.

Esto no siempre fue así de tranquilo. 2001, el pueblo fue completamente destruido por el huracán Iris. Sólo unos pocos escaparon a las montañas cuando se dio el aviso de huracán. La mayoría de ellos se quedaron en el pueblo. Aunque no hay, como ya hemos visto en otras islas del Caribe (por ejemplo, la Unión Island) edificios públicos construidos con hormigón que sirven de refugio en caso de huracanes. Así durante el huracán algunos se les llevaron volando dentro de sus casas. Por suerte nadie murió allí. Excepto unos turistas americanos borrachos celebrando una “fiesta de huracán” en su barco de alquiler. ¡Dios mío, qué estúpido deben ser algunos!

Después de unos días volvemos a explorar de nuevo las islas. Una navegación de 12 millas nos lleva a la Laughing Bird Cay. Como de postal lo tenemos delante de nosotros – pero por desgracia el vigilante del parque de biosfera sonríe menos que los pájaros. Contrariamente a nuestros datos de la derrota  yates extranjeros no pueden fondear en esa isla. ¡Qué lástima! Así que vamos a la isla vecina, rodeando con prudencia un arrecife de coral y nos colgamos a la única boya de la isla South Long Cocoa Cay. Esta es una propiedad privada y en construcción para convertirlo en un resort hotelero, con gran deterioro de su coral circundante. Porque incluso islas enteras en Belice se pueden comprar. En Placencia hemos visto varios anuncios: Ya a partir de $ 200,000 podría comprar aquí uno su isla del tesoro. Bueno, pero en este momento no queremos asentarnos ya de nuevo definitivamente.

A la mañana siguiente nos dirigimos a la isla Whipray Cay. Navegar aquí es como en el lago de Zurich. Mar plana, brizas ligeras. Incluido dejamos puesto el toldo de sol grande, algo que en realidad nunca lo hacemos. Sin embargo, treinta minutos más tarde ya estamos de nuevo en la boya. Sí, y aquí lo tenemos: la pequeña isla tropical tesoro perfecto. 300 metros de largo, 50 metros de ancho. Aquí viven desde hace 35 años Julián y Beverly, han abierto un bar, alquilan 4 habitaciones, ofrecen excursiones de pesca. Con una cerveza fría pasamos charlando con ellos una tarde muy agradable. Además, el bucear es muy bonito, con el agua a temperatura de bañera durante horas se puede nadar entre las cabezas de corales.

Dos días más tarde continuamos. 10 millas de navegación rozando los bancos de corales. Silk Cayos (N16 ° W88 ° 26,92 02,0), un consejo de Julián de Whipray Cay, es increíble. El fondeo es un poco complicado y requiere llevar con prudencia el timón para conseguir la entrada entre los arrecifes. ¡Pero entonces! Wow! Los arrecifes de coral están detrás de nosotros, delante hay tres pequeñas islas con palmeras. Amarrado en la única boya enseguida los Park Rangers se acercaron. No podemos pasar la noche, pero a un costo de 20 Belice dólares por persona (unos 8 €), nos permiten estar un par de horas. Caro, pero vale la pena. Nos sumergimos enseguida a la agua y nadamos con el snorkel la pequeña isla linda. Wow! Que mundo bajo el agua! Peces y corales de todos los colores. Incluso dos tiburones grises felizmente pasean al lado nuestro. A Imma eso proporciona casi un paro cardíaco, pero poco a poco ella también comienza a acostumbrarse a estos bichos, ya que por lo general son completamente inofensivos. Por la tarde volvemos una milla hasta Hatched Cay, una isla privada con un fondeo bien protegido – y de nuevo en medio de unos bancos de corales maravillosos.