‘2011’ - Category

Guestblog Beat ESP

15. January 2012, by

>> !Hoy tenemos un escritor invitado! Beat, tripulante en la travesia atlantico.

>> Heute haben wir einen Gast – Blogger! Beat, Crew-Mitglied auf unserer Atlantik Fahrt. Zu lesen in einem seperaten Blog (Guestblog Beat DE)

Reminiscencia de una sinfonía en tono azul

6.1.2012 / 18:00 hora local / 28ºC / Cala en Fort de France-Martinica: Aún faltan unas horas hasta el despegue del avión con dirección Europa, charla agradable en Tuvalú en la última puesta de sol caribeña, de repente me mira el patrón Hans con una cara seria: “Tu podrías hacer un artículo para el blog visto desde la perspectiva de un miembro de la tripulación…”. Yo trago vacío, supongo que esto era el último comando al marinero… le pido por una pequeña moratoria que naturalmente él me concede en su habitual manera generosa.

10.-11.1.2012 / 23:30-04:00 hora local / -3ºC (en el exterior, por supuesto) / Cal Músic: intento de encontrar el sueño como cada día desde que estoy otra vez en el viejo continente, pero el Jet Lag todavía me tiene cogido fuerte, pero de repente se me empieza a girar el carrusel dentro de mi cabeza. Empiezan a pasar imágenes delante de mí a toda velocidad, recuerdos de agua, nubes, caras, música, risa, sentimientos, alegría, aburrimiento, ilusiones y desilusiones, un popurrí de detalles. Por fin consigo apagar la máquina de pensamientos y adormilarme, pues allá en el caribe, 23:00 hora local, sería hora de apagar las luces y entregarse a los sueños.

1º movimiento: Allegro ma non troppo

 

Llegada al Tuvalú en Las Palmas: una acogida cordial de los amos Imma y Hans, una camiseta caliente de la prensa con el logo “TUVALÚ, Barcelona-Tuvalú” está encima de un camarote recién recubierto con ropa limpia, la tripulación se siente bienvenida. Empieza una actividad diligente en el interior y en cubierta, hay todavía varias cosas para llevar a cabo. Pero también caben unas excursiones turísticas y por razón del aplazamiento de la salida, el ritmo se ralentiza, hay espacio para pensamientos en el viaje inminente. No sólo euforia, también dudas suben desde el interior, todo acabará bien? Es bastante estrecho en un barco, cuatro personas, tampoco nos conocemos tanto, tres semanas son mucho si algo no funciona según lo previsto, se cumplirán las expectativas?Desde mi primera travesía del atlántico ya han pasado 15 años, sé algo de lo que puede pasar en una travesía, de bueno y de malo, a veces se instala una sensación dudosa. Qué piensan los otros? No se habla mucho del tema, cada uno está ocupado con sus propios sentimientos, nadie quiere enturbiar la alegría anticipada.

Se acerca la fecha de salida. Ya antes estudiamos intensamente el tiempo, se planean las últimas compras de productos frescos y finalmente se compra generosamente en el mercado. Nadie quiere hacer un ayuno en alta mar en una posible prolongación del viaje a 4 o 5 semanas (no se sabe nunca si está esperando una calma en una emboscada). Sube la nerviosidad. Últimas llamadas a los queridos en casa, efectivo, aquí llega un mail de trabajo que hay que resolver, rápidamente una compra de una pieza de repuesto para el caso de los casos en la tienda de acastillaje y el deseo que por fin! zarpamos.

 

2º movimiento: Adagio

 

Cambiamos la tonalidad, quiere decir el paso. Y no está permitido de correr, extrema precaución está requerido, estamos en medio del atlántico. Un “tropiezo” habría consecuencias serias que a ninguno le gustaría provocar imprudentemente. Mis experiencias personales no dejan que nunca se apague la lucecita roja. Yo sé, un poco de miedo resulta en más atención, así lo dejo tranquilamente dónde está, en mi conciencia.

Gran Canarias ya se encuentra millas atrás, la escena del despido todavía está viva en nuestra memoria. La música de Bob Marley resuena en los oídos y algo dentro ya olfatea aire del caribe. Los tonos azules del océano pero todavía no quieren brillar tanto, el cielo recuerda más al Mar del Norte. Pasa día tras día, mis recuerdos a la travesía hace 15 años están delante de mi cómo un memorial, algo no está bien: así no era. Comienza una lucha interior, no consigo alinear lo pasado y lo presente, son demasiado diferentes, aparentemente. Pasan los días, ya pronto tendremos medio tiempo. El cielo se queda con el gris, las olas crecen, a veces temiblemente grandes, mi memoria me dice que esto se parece a lo ya vivido, esto me calma. Pero aquí pasa: una ola es demasiado grande para Tuvalú, con estruendo se rompe el monstruo de casi 5 metros de altura directamente debajo de la popa y levanta en torbellinos espuma y salpicadura, la proa se catapulta en una y la popa en otra dirección. Abrazado fuertemente a un winche en el puente, soy testigo de un casi vuelco de nuestro barco. Rápidamente se vuelve a levantar, uff, esto ha sido justo, y yo aquí en medio del huracán. Mis piernas empiezan posteriormente a temblar, el susto es profundo. Esta noche no hacemos guardia en la bañera, todos nos sentimos más seguros en el interior. Pero como siempre en la mar, también esta situación nos hace más sabios y cuidamos a partir de ahora muy bien de poner suficientemente vela para que también en estas circunstancias el barco tenga velocidad para liberarse de las garras de las rompientes. Con el tiempo las montañas altas y valles profundos de las olas nos dejan indiferentes. Conocemos todo, ya no nos impresiona.

Si, exactamente, ya no impresiona, ya lo he visto bastante, necesito un cambio de escena, pero no ocurre. Que aburrimiento, no he querido una travesía en el Mar del Norte. Mi intranquilidad interior es difícil de dominar, me repito a mi mismo: calma, no cambiará hasta que la naturaleza lo decida, puedes resistir lo que quieras, no cambiará antes, déjalo, relax. Esto puede decir cualquiera, pero no funciona. Un día aparezco en una relajada charla entre mis compañeros, mi comentario seco: “todo esto sólo es una gran ilusión, quién sabe lo que hay detrás del horizonte”. Tres pares de ojos extrañados me miran estupefactos: éste ha perdido el juicio! Mi lucha conmigo mismo sigue, entra en la última ronda.

 

3º movimiento: Scherzo (zumbido-flotante tras Felix Mendelssohn)

 

Agradablemente sube la temperatura de día en día, los peces voladores ofrecen diversión alegre. Les puedo observar horas, estoy fascinado de su arte ágil de sobrevolar las olas. Unas pocas aves marinas, se parecen a pardelas, alegran la escena alrededor de nosotros. Enseguida espero de ver unos delfines, pero ni rastro. Probablemente impiden las olas grandes y las crestas de espuma el avistamiento de Cetáceos.

De mientras la luna ha cambiado a menguante y me deja una guardia de noche en absoluta oscuridad. Por un lado hecho de menos el mar brillante plateado que me daba  una agradable sensación en mi interior, por el otro lado disfruto la inmensidad del cielo estrellado encima de mi y el plancton fosforescente en el agua agitado por Tuvalú. Estas horas de soledad conmigo mismo son una verdadera bendición. Cada noche me preparo una comida sencilla, escribo mis pensamientos en mi diario o en un mail a Maria, a veces disfruto de un pequeño episodio de “Polonia” en el iPad (para no iniciados: un programa catalán de sátira) y me río mucho, o simplemente sigo en mis pensamientos.

La convivencia en Tuvalú llega en estos días a un punto de culminación: media distancia de la travesía! Con una sorpresa detrás de otra nos esperan nuestros anfitriones este día. El fondue de queso que Hans traslada por arte de magia desde la bodega del Tuvalú a la mesa me acordaré como suizo toda la vida, en medio del atlántico, simplemente “abstracto”. Para celebrar el acontecimiento, mi plan de dieta recibe un día libre, Schoggi (chocolate en suizo) para postre, y que buena que es, wow!! una verdadera explosión de sentimientos!!… Siguen regalos, Bob Marley para Antonio, Jack Sparrow’s (Quim Pardalet en Catalán) “Piratas del caribe” para Hans, un “juego” de números para la Imma que cuenta y, no sé cómo lo podían saber? Moitessier para mí (para no iniciados en la literatura náutica: Bernard Moitessier, 1925-1994, era un navegante aventurero).

Siguen un par de días grises más, el mar empieza a disminuir las montañas de aguas, adónde llevan tanta agua no me queda claro, sobre todo la vida a bordo se hace más fácil a partir de ahora. Sin aguantarme no me atrevo de moverme ni dentro del barco. Tuvalú con su forma de casco moderno es un barco que tiene raza, es ágil y rápido, pero esto también tiene su lado oscuro: “la coctelera” es su apodo,  a menudo se sacude y nos remueve como dentro de un agitador. Para Imma un infierno. En este punto me gustaría expresar mi gran admiración como aguantaba todo el viaje con su tema de salud delicada. Realmente un doble mérito!

Nuestra curva en el atlántico se acerca a la tangente de meta, el punto más al sur se acerca. Por fin el tiempo está cambiando a “caribe”: cómo ha tardado! En un santiamén mi melancolía se disuelve, un recuerdo de la primera travesía tan habituado sentimiento de alegría sube dentro de mi. Floto, grito, simplemente es genial. El gris del cielo deja paso a numerosos tonos de azul, el mar empieza a brillar en un azul zafiro profundo, un cielo que está lleno de mis tan amados nubes cumulus de los alisios. Esto es uno de los paraísos verdaderos en tierra. He llegado.

 

4º movimiento-finale: Vivace (con una nota romántica)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los días se repiten, pero esta vez agradablemente veraniegos, temperaturas constantes de entre 28º-30ºC en la panza del barco. El viento afloja algo, entran las ganas de subir el Spi, llegar más rápido a la meta, ya no queda mucho por recorrer, sólo 900 millas… El capitán no se deja convencer, conoce bien a su barco. De mientras el viento no está constantemente debajo de los 10 nudos no hay que esperar nada. Naturalmente tiene razón, un nudo más de velocidad durante 10 horas nos acerca sólo un par de horas más rápido a la meta, un cálculo ridículo en estas dimensiones. Así para variar nos ocupamos de un par de arreglos menores, lectura, higiene personal. Pero cuanto más nos acercamos vuelven los pensamientos sobre  la llegada. Cada día una disimulada ojeada a la pantalla del GPS, “sólo” quedan 700 millas, esto quiere decir que igualmente  celebraremos Navidad en el caribe? Maria llega el 23. ¿Nos veremos en Martinica o Santa Lucía? Demasiadas preguntas abiertas que están expuestas al juego de la naturaleza.

Las provisiones de fruta se están acabando. Estamos sorprendidos cuanto tiempo nos duraban y sobre todo que poca fruta ha ido fuera borda (sin pasar por nuestros estómagos). La verdura lo tenía más difícil. Antonio vigilaba bien el estado de los huevos, cada día tocaba una voltereta para cada uno, los huevos naturalmente. Un par de estos artistas de supervivencia no conseguían llegar a nuestros estómagos, pero les ha tocado su propia travesía sobre los aguas. ¿Si a los peces les gustan los huevos? Nuestro plan de menú es cada día más animado. Con las provisiones grandes de verdura nos hemos auto-obligado a una dieta de verdura-patatas. Las ganas de comer espaguetis, pizza, simplemente comida “normal” y variada es grande. Con Hans nos entendemos muy rápido y él nos hace aparecer como por encanto unas comidas muy buenas.

Esta última etapa, hemos repartido el recorrido virtualmente en tres etapas, está marcada por una tripulación cada vez más lenta. Se tiene la sensación de que todos han bajado el ritmo y que todos viven en otro mundo, un mundo que no conoce estrés, que produce otra forma de estar. Pues, ésto es navegación oceánica.

El día 19 ocurre LA puesta de sol. Disfrutamos de un espectáculo que dura media eternidad, las formaciones más impensables se van cambiando entre si y el cielo se decora de unos colores que en otras circunstancias llamaríamos “Kitsch”, aquí pero es un goce de sensaciones. Para mi ya sólo este momento me valía todo el esfuerzo del largo viaje sobre el océano. Monumental!

Con el acercamiento a las islas caribeñas crecen nuestras ganas de dormir una vez tranquilamente, dar más de un paso sin tener que apoyarse, caminar, simplemente trepitjar terra (pisar tierra) y respirar aire con olor a tierra. Antonio y yo también esperamos con entusiasmo el reencuentro con nuestras mujeres.

La mañana del día 25 de diciembre se despierta con la fina silueta de Maritinica en el amanecer. Para nuestra percepción, probada en paciencia, nos acercamos rápidamente al cabo sur de la isla y pronto puedo contactar con Maria por sms. Cómo puede ser que la distancia que nosotros tardamos 3 semanas hacía ella en 7 horas? Preguntas sin sentido, en este momento sobrepasan mis capacidades.

En la Marina Le Marin pues el momento más deseado desde hace mucho y un reencuentro muy feliz. Lo hemos logrado. Barco y tripulación están bien, pero para ser sincero, todos con ganas de tener mucho espacio para uno mismo. Después de la primera noche horizontal y tan tranquila, sigue mi aventura con Maria por Santa Lucía, Antonio se separa de Tuvalú para reencontrarse con su Angela y Hans e Imma por fin, después de compartir sus espacios con nosotros durante 4 semanas, pueden llamar su barco otra vez  su propio barco.

Muchas gracias Imma y Hans por vuestra hospitalidad y vuestra cordial acogida en vuestra comunidad de navegación!

11.1.2012 / 14:00 hora local / 10ºC / Cal Músic: La temperatura y el sol fuera me sonríen, es hora de dejar mis sueños caribeños al lado. Me toca preparar leña para la estufa para que por la noche el fuego cruja alegremente y nosotros, estando un par de horas delante del caluroso juego de las llamas, cerquita uno del otro, podemos hacer planes para nuestro próximo viaje…

Fotos © Beat Marugg

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Guestblog Beat – DE

15. January 2012, by

>> Heute haben wir einen Gast – Blogger! Beat, Crew-Mitglied auf unserer Atlantik Fahrt.

>> Hoy tenemos un escritor invitado! Beat, tripulante en la travesia atlantico. La version en español se encuentro en un Blog seperado (Guestblog Beat ESP)

Nachklänge einer Sinfonie in Blau-Tönen

6.1.2012 / 18:00 Ortszeit / 28ºC / Ankerbucht in Fort de France-Martinique: Es fehlen noch ein paar Stunden bis unser Flugzeug abhebt Richtung Europa, gemütliches Geplauder auf der Tuvalú im letzten karibischen Abendrot, da schaut mich Skipper Hans plötzlich ganz ernst an: „Du könntest doch einen Blogeintrag schreiben aus der Sicht eines Crew-Mitgliedes…“. Ich schlucke leer, das war wohl das letzte Kommando an den Matrosen… ich bitte um einen kleinen Aufschub, der mir natürlich in gewohnt grosszügiger Weise gewährt wird.

10.-11.1.2012 / 23:30-04:00 Ortszeit / -3ºC (im Freien, versteht sich) / Cal Músic: versuche wie jeden Tag seit ich wieder auf dem Alten Kontinent bin, den Schlaf zu finden, der Jet Lag hat mich noch fest im Griff, doch plötzlich beginnt das Karussell im Kopf zu drehen. Bilder beginnen vor mir hin und her zu sausen, Erinnerungen an Wasser, Wolken, Gesichter, Musik, Gelächter, gemischte Gefühle, Freude, Langweile, Erwartungen und Enttäuschungen, ein Potpourri an Details. Endlich gelingt es die Gedankenmaschine abzuschalten und einzuschlummern, na ja, drüben in der Karibik, 23:00 Ortszeit, wäre es ja auch an der Zeit die Lichter auszumachen und sich den Träumen hinzugeben.

 

1.Satz: Allegro ma non troppo

 

 

 

Einklaren auf Tuvalú in Las Palmas: ein herzlicher Empfang der Eigner Imma und Hans, ein druckfrisches T-Shirt mit der Aufschrift „TUVALÚ, Barcelona-Tuvalú“ liegt auf der frisch bezogenen Koje, die Crew fühlt sich Willkommen. Ein emsiges Treiben beginnt im Innern und auf Deck, so manches muss da noch erledigt werden. Doch auch ein paar Touristische Ausflüge liegen noch drin und da die Abfahrt verschoben wird, wird der Rhythmus immer gemächlicher, es gibt Platz für Gedanken an den bevorstehenden Törn. Nicht nur Euphorie, auch Zweifel kommen hoch, wird alles gut gehen? Es ist doch recht eng auf einem Schiff, zu viert, man kennt sich eben doch nicht so gut, drei Wochen sind lang wenn etwas nicht nach Plan läuft, werden die Erwartungen erfüllt? Meine erste Atlantiküberquerung liegt schon 15 Jahre zurück, ich weiss was alles geschehen kann, zum Guten und Schlechten, manchmal schleicht sich ein mulmiges Gefühl ein. Was denken die Anderen? Viel wird nicht darüber gesprochen, jeder ist mit seinen eigenen Gefühlen beschäftigt. Man will ja die Vorfreude nicht trüben.

Es naht der Abfahrtstermin. Schon im Voraus wird intensiv das Wetter studiert, die letzten Einkäufe der Frischprodukte geplant und schlussendlich auf dem Gemüsemarkt grosszügig eingekauft. Niemand will bei einer eventuellen 4.oder gar 5. Woche auf dem Meer (mein weiss ja nie ob nicht eine Flaute in einem Hinterhalt lauert) eine Fastenwoche einschalten. Die Nervosität steigt. Letzte Telefonate an die Liebsten daheim, da kommt doch tatsächlich noch ein mail von der Arbeit das unbedingt beantwortet werden muss, ein schneller Gang zum Shiphandler um ein Ersatzteil für den Fall der Fälle zu kaufen und  der Wunsch dass es endlich! losgeht.

 

2.Satz: Adagio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Wir wechseln die Tonart, d.h. die Gangart. Springen ist nicht mehr erlaubt, äusserste Vorsicht ist geboten, wir befinden uns auf dem Atlantik. Ein „Fehltritt“ hätte ernste Konsequenzen die niemand leichtsinnig provozieren möchte. Meine persönliche Erfahrung lässt die rote Lampe nie ganz erlöschen. Ich weiss, ein bisschen Angst bewirkt auch mehr Aufmerksamkeit, so lass ich sie ruhig da wo sie ist, im Bewusstsein.

Gran Canarias liegt schon Meilen zurück, die Abschiedsszene ist noch in lebhafter Erinnerung. Bob Marley’s Musik beim Ablegen liegt in den Ohren und irgendwas im Innern schnuppert schon Karibikluft. Die Blautöne des Ozean’s wollen jedoch noch nicht so recht leuchten, der Himmel erinnert mehr an die Nordsee. Es vergeht ein Tag nach dem  anderen, meine Erinnerungen an die Überfahrt vor 15 Jahren stehen wie ein Denkmal vor mir, etwas stimmt einfach nicht: so war es nicht. Es beginnt ein innerer Kampf, ich bekomm’s einfach nicht auf die Reihe, das Vergangene und das Gegenwärtige sind zu unterschiedlich, scheinbar. Es vergehen die Tage, schon bald haben wir Halbzeit. Der Himmel bleibt grau, die Wellen werden grösser, manchmal fürchterlich gross, mein Gedächtnis sagt mir dass das nun vergleichbar ist mit dem erlebten, beruhigt mich. Doch da geschiehts: eine Welle ist zu mächtig für Tuvalú, mit Getöse bricht das 4-5 Meter hohe Ungetüm direkt unter dem Heck und wirbelt Schaum und Gischt auf, der Bug wird in die eine und das Heck in die andere Richtung geschleudert. Fest umklammert an einer Winsche auf dem Brückendeck werde ich Zeuge einer Beinahekenterung unserer Yacht. Schnell richtet sie sich aber wieder auf, uff, das war aber knapp, und ich da oben mitten im Geschehen drin. Meine Knie beginnen im Nachhinein zu zittern, der Schreck sitzt tief. Diese Nacht wird keine Nachtwache auf Deck gemacht, alle fühlen sich im Innern sicherer. Doch wie immer auf dem Meer, auch diese Situation lässt uns weiser werden und wir beachten nun immer genügend Segel zu setzen damit auch in solchen Fällen Fahrt im Schiff bleibt um Kraft zu entwickeln und den Fängen der Brecher zu entkommen. Mit der Zeit lassen uns die hohen Wellenberge und tiefen Wellentäler cool. Kennen wir doch alles, beeindruckt uns nicht mehr.

Ja genau, beeindruckt nicht mehr, hab ich alles schon gesehen, zur Genüge, brauch einen Szenenwechsel, der aber ausbleibt. Wie langweilig, ich wollte doch keinen Nordseetörn! Meine innere Unruhe ist manchmal schwer zu bändigen, aber es wird sich nicht eher ändern als es die Natur will, also wäre Relax angesagt. Kann ja jeder sagen, aber funktioniert halt nicht auf Kommando. An einem schönen Morgen erscheine ich in einer gemütlichen Gesprächsrunde meiner Kameraden: „ist doch alles nur eine grosse Täuschung, wer weiss was da am Horizont ist“. Drei verdutzte Augenpaare starren mich entgeistert an: der hat nun den Verstand verloren! Meine Auseinandersetzung mit mir geht weiter, in die letzte Runde.

 

3.Satz: Scherzo (schwirrend-schwebend nach Felix Mendelssohn)

 

 

 

 

Angenehm steigt die Temperatur von Tag zu Tag, die fliegenden Fische sorgen für frohe Abwechslung. Ich kann ihnen stundenlang zusehen, bin fasziniert von ihren agilen Gleitflugkünsten. Ein paar selten erscheinende, den Sturmtaucher ähnliche Vögel, erheitern das Geschehen um uns herum. Ich erwarte sogleich irgend welche Delfine, aber davon keine Spur. Vermutlich verhindern die grossen Wellen und die Schaumkronen die Sichtung von Walen und Delfinen.

Der Mond ist unterdessen auf Abnehmend umgestiegen und überlässt mir meine jeweilige  Nachtwache im Stockfinsteren. Einerseits vermisse ich das silbern funkelnde Meer das mir meinem Innern ein wohliges Gefühl vermittelt, andererseits geniesse ich nun den immensen Sternenhimmel über mir und die funkelnden Leuchtplanktone im aufgewirbelten  Fahrwasser der Tuvalú. Diese Stunden der Einsamkeit mit mir selbst sind ein wahrer Segen. Jede Nacht bereite ich mir ein einfaches Essen zu, schreibe meine Gedanken in mein Tagebuch oder in ein mail an Maria, manchmal geniesse ich eine kleine Episode „Polonia“ auf dem iPad (für nicht eingeweihte: ein katalanisches Satireprogramm) und krümme mich dabei vor Lachen, oder gehe einfach meinen Gedanken nach.

Das Zusammenleben auf Tuvalú erlebt in diesen Tagen einen Höhepunkt: Halbe Distanz! Mit einer Überraschung nach der anderen warten unsere Gastgeber auf. Das Käsefondue das Hans aus dem Bauch der Tuvalú hervorzaubert werde ich als Schweizer wohl nie in meinem Leben vergessen, mitten auf dem Atlántik, einfach verrückt. Zur Feier erhält mein so heilig gepflegter Diätplan einen Frei-Tag, Schoggi zum Dessert, und was für eine gute, wow, eine richtige Explosion an Gefühlen…  Geschenke folgen, Bob Marley für Antonio, Jack Sparrow’s (Jakob Spatz auf Deutsch) „Piraten der Karibik“ für Hans, ein „Zahlenspiel“ für die immer mitzählende Imma und, wie konnten sie es wissen? Moitessier für mich (für Segel-Laien: Bernard Moitessier, 1925-1994, war ein Segelabenteurer, Zitat: „…talentiert mit einer tiefgründigen Spiritualität, ein Philosoph der Abenteuer und der Natur…“

Es folgen ein paar weitere graue Tage, das Meer beginnt die Wellenberge abzubauen, wohin die auch immer das Wasser bringen sei dahingestellt, Hauptsache das Leben wird etwas einfacher an Bord. Freihändig wage ich mich jedoch nicht mal unter Deck zu bewegen. Tuvalú mit seinem modernen Riss ist ein rassiges Schiff, flink und schnell, aber eben das hat auch seine Kehrseite: „La coctelera“ ist sein Übernahme, es schüttelt einem immer etwas unsanft von der einen auf die andere Seite wie in einem Schüttelbecher. Für Imma ein wahres Inferno. Ich möchte ihr an dieser Stelle meine grosse Anerkennung aussprechen, wie sie das ausgehalten hat mit ihrem auf Schläge und heftige Bewegungen  empfindlichen Körper. Wahrlich eine doppelte Leistung!

Unsere Kurve auf dem Atlantik nähert sich der Zieltangente, der südlichste Punkt rückt näher. Endlich beginnt das Wetter auf „Karibik“ umzustellen: hat das gedauert! Im Flug ist meine Melancholie im Nichts aufgelöst, ein in der Erinnerung an das erste Mal ach so gewohntes Glücksgefühl steigt in mir auf. Ich schwebe, ich jauchze, es ist einfach toll. Das Grau des Himmels weicht einer Vielzahl von Blau-Tönen, das Meer beginnt in einem tiefen Safir-Blau zu strahlen, ein Himmel der voll übersät ist mit den von mir so geliebten Kumulus-Passatwolken. Das ist eines der wahren Paradise auf Erden. Ich bin angekommen.

 

4.Satz-Finale: Vivace (mit romantischer Note)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Die Tage wiederholen sich, diesmal aber angenehm sommerlich, konstante 28º-30ºC im Schiffsbauch. Der Wind lässt etwas nach, es kommt die Lust auf den Spinnaker zu setzen, schneller ans Ziel zu kommen, es ist doch nicht mehr weit, nur noch 900 Seemeilen…. Der Käpt’n ist nicht zu überzeugen, er kennt sein Schiff gut. Solange der Windmesser nicht konstant unter 10 Knoten fällt gibt’s daran nichts zu rütteln. Er hat natürlich vollkommen recht, ein Knoten mehr Fahrt während 10 Stunden bringt uns nur gerade ein Paar Stunden  schneller ans Ziel, lächerliche Rechnungen bei diesen Dimensionen. So kümmern wir uns zur Abwechslung um kleinere Reparaturen, Lektüre, Körperpflege. Je länger desto mehr kommen die Gedanken eben doch: das Ankommen. Jeden Tag ein verstohlener Blick auf die Anzeige des GPS, „nur“ noch 700 Seemeilen, das heisst Weihnachten ev. doch in der Karibik feiern? Maria kommt am 23. an, sehen wir uns in Martinique oder St.Lucia? Viele offene Fragen die dem Spiel der Natur ausgesetzt sind.

Die Fruchtvorräte gehen dem Ende entgegen. Wir sind überrascht wie lange sie doch angehalten haben und vor allem wie wenig wir über Bord entsorgen mussten. Das Gemüse hatte da einen schwierigeren Stand. Antonio wachte genau über den Zustand Eier. Jeden Tag gab es einen Purzelbaum für alle, die Eier natürlich. Ein paar Exemplare erreichten  unsere Mägen nicht, dafür schwimmen sie jetzt auf dem Atlantik. Ob Fische wohl Eier mögen? Unser Menüplan wird von Tag zu Tag fröhlicher. Mit den grossen Gemüsevorräten haben wir uns zu einer regelrechten Gemüse-Kartoffel-Kur verknurrt. Die Lust auf Spaghetti, Pizza, oder einfach gesagt „normales“ und abwechslungsreiches Essen ist enorm, wenigstens bei mir. Mit Hans verstehen wir uns schnell und er zaubert uns diese Tage ein paar leckere Speisen auf den Tisch.

Diese letzte Etappe, wir haben die Strecke virtuell in drei Etappen geteilt, ist geprägt durch ein allgemeines langsamer werden der gesamten Crew. Irgendwie hat man das Gefühl dass alle den Rhythmus runtergefahren haben und in einer anderen Welt leben, eine Welt die keinen Stress kennt, die ihre ganz eigene Form hervorbringt, Langfahrt eben.

Am 19.12. dann DER Sonnenuntergang. Wir geniessen ein Spektakel das eine halbe Ewigkeit dauert, die kühnsten Wolkenformationen hervorzaubert und den Himmel mit Farbkombinationen dekoriert die man oft mit Kitsch in Verbindung bringt, hier aber ein wahrer Genuss an Sensationen bewirkt. Für mich lohnte sich alleine deswegen die lange Anreise über die Weite des Ozeans. Gewaltig!

Mit der Annäherung an die karibischen Inseln wurde unser Verlangen immer grösser, wieder einmal ruhig zu schlafen, mehr als ein Schritt ohne Unterstützung zu gehen , die Beine zu vertreten, kurz und einfach Land zu betreten und Luft mit Erdgeruch einzuatmen.  Antonio und ich erwarteten auch sehnlichst das Wiedersehen mit unseren Frauen.

Der Morgen des 25.Dezember erwachte mit der fahlen Silhouette von Martinique im  Morgenschein. Für unsere in Geduld erprobte Wahrnehmung näherten wir uns rasch dem Süd-Kap der Insel und bald konnte ich per SMS mit Maria Kontakt aufnehmen. Wie kann es sein dass wir 3 Wochen brauchten was sie in 7 Stunden schaffte? Ein sinnloses Fragen, es geht in diesem Moment über meine Kapazität.

In der Marina Le Marin dann das langersehnte und überglückliche Wiedersehen. Wir haben’s geschafft. Schiff und Mannschaft wohlauf, aber um ehrlich zu sein, alle mit Lust auf etwas mehr Raum für sich. Nach der ersten horizontalen und ach so ruhigen Nacht geht mein Abenteuer mit Maria weiter nach St.Lucia, Antonio trennt sich von Tuvalú um sich mit seiner Angela zu treffen und Hans und Imma können nach vier Wochen endlich ihr Schiff wieder ihr Eigen nennen.

Vielen Dank Imma und Hans für Eure Gastfreundschaft und die herzliche Aufnahme in Eure Segelgemeinschaft!

11.1.2012 / 14:00 Ortszeit / 10ºC / Cal Músic: Die Temperatur und die Sonne draussen lachen mir entgegen, es ist Zeit meine Karibik-Träume auf die Seite zu legen. Ich muss heute noch Holz für den Ofen vorbereiten damit das Feuer heute Abend fröhlich knistert und wir ein paar gemütlich warme Stunden vor dem Flammenspiel aneinander gekuschelt die Pläne für unsere nächste Reise schmieden können…

 

Fotos © Beat Marugg

 


resume atlantico

11. January 2012, by

RESUME

Nachstehend eine kurze Zusammenfassung unserer Atlantik – Überquerung. Mehr technischer Art, gedacht für die Segler unter Euch….. (oder auch nicht!).

Daten:

Start Las Palmas: Montag, 05/12/11

Ankunft Martinique: Montag, 25/12/11

Dauer: 497 h (= 20 Tage & 17 h)

Distanz (GPS): 2836sm

Fahrt unter Segel: 2836 sm

Fahrt unter Motor: 0 sm (ausgenommen Hafenmanöver)

Durchschnittsgeschwindigkeit: 5,8 Knoten

Spitzengeschwindigkeit: 11,4 Knoten

Durchschnittliches Tages-Etmal: 136 sm

Dieselverbrauch: 18 h = ca. 40 l (für Elektrizität)

Wein: 2 Flaschen

Fische gefischt: 2 Goldmakrelen

Wind

Mit der aufgrund der Langfrist – Wetterprognose um 5 Tage verschobenen Abfahrt in Las Palmas haben wir uns offenbar gute Wetterbedingungen eingehandelt. Wir hatten optimale Winde, sie kamen stets von hinten (NE bis SE), meistens mit zwischen 15 – 25 Knoten und Böen bis maximal 30 Knoten. Spitzenwert war 34 Knoten. Etwa drei Tage lang war der Wind nur 10 bis 15 Knoten stark, gut um mal etwas auszuruhen.

Welle

Die Wellen kamen immer mehr oder weniger von hinten.  Normal war eine Höhe von 3 – 4 Meter, während etwa einer Woche um 2 – 3 Meter. Die Befürchtung, dass die Wellen von hinten ins Cockpit einsteigen hat sich nicht bestätigt. Die Dufour 40 hat sich exzellent bewährt. Als eher leichter Regatta – Cruiser ist es wichtig, dass sie bei hohen Wellen genug schnell fährt, um gut über die Wellenspitzen zu kommen, aber auch wieder nicht zu schnell, damit sie im Wellental nicht stecken bleibt. So hatten wir Spitzengeschwindigkeiten von 11,4 Knoten – beim Runtergleiten ins Wellental.

Beseglung

Die zusätzlich installierte Rollfock hat sich bestens bewährt. Denn wir sind die gesamte Strecke mit ausgebaumten Fock und Genau gefahren, haben diese aber dem Wind entsprechend eingerollt. Beide Vorsegel haben wir mit einem fix (zwei Niederholer, ein Fall) installierten Spibaum gefahren. Einziges nennenswertes Manöver war nach ca. 2/3 der Strecke ein Seitenwechsel Genua / Fock. Das Gross haben wir nie gebraucht, es wäre aber an ein paar Tagen für zusätzliche Fahrt einsetzbar gewesen. Den asymetrischen Spi haben wir ebenso wenig gebraucht – der Wind war nie schwach genug.

Steuerung

Wir sind die gesamte Strecke mit der mechanischen Windsteueranlage WINDPILOT gefahren. Der Windpilot ist der wohl wichtigste Ausrüstungsgegenstand auf unserer Yacht, hat ohne zu murren und ohne Stromverbrauch die Yacht in sämtlichen Wind- und Wellenverhältnissen gesteuert.

Elektrizität

An etwa 10 Tagen mussten wir zur Stromversorgung je etwa eine Stunde motoren. Dies, weil das Wetter – was uns erstaunte – oft sehr bedeckt und auch regnerisch war und somit die Solarpanels nichts leisteten. Der Windgenerator SILENTWIND leistet ab ca. 15 Knoten scheinbarer Wind etwas, womit er also bloss bei Winden ab ca. 20 Knoten Energie produzierte (dafür Tag und Nacht). Effektiv energiesparen mussten wir also nie – wohl auch dank dem Windpilot.

Ps. In der Karibik ist der Windgenerator hingegen sehr wertvoll. Liegen wir doch stets im Passatwind uns so lädt er kontinuierlich.

Wassermacher

Unser 30 Liter – Wassermacher hat anstandslos funktioniert und uns somit jeden Tag frisches Wasser produziert, welches wir direkt in 1,5 Liter Flaschen (und in den Tank) abfüllten (jeder hatte täglich seine persönliche 1,5 Liter Flasche zu trinken…). Der Stromverbrauch des Watermakers hält sich in Grenzen (ca. 12 A), und wir konnten ihn auch betreiben wenn der Motor nicht läuft. Trotzdem haben wir aber natürlich die gesamte erforderliche Süsswassermenge als Reserve mitgeführt (2,5 Liter pro Person x 4 Wochen).

Kommunikation

Unser Kurzwellenanlage (mit Pactor und isoliertem Achterstag als Antenne) hat sich bestens bewährt. Wir hatten besten Empfang und haben via Sailmail Wetterberichte (Wetterwelt) und private mails unserer Familien empfangen und gesendet. Jeden Abend hat uns zudem Rafael de Castillo („La Rueda de los navegantes“) eine Wetterberatung gemacht. Die Anlage wurde von Jörg Drexhagen / Yachtfunk.com geliefert und installiert: perfekte Technologie, perfekter Service, es gibt keine bessere Firma für SSB Yachtfunk.com .

Materialschäden / Reparaturen

Wir haben etwa drei Schäkel und ein Tau der Windsteueranlage ersetzt. Weiter ein unbedeutendes Problem der Genua – Rollanlage gelöst. Ansonsten war die TUVALU bei der Ankunft in Martinique eigentlich schon wieder startklar (nicht mal tanken wäre notwendig gewesen!).

Essen & Trinken

Wie immer haben wir zu viel eingekauft. Wohl so ein natürlicher Überlebenstrieb. So essen wir noch jetzt Reis aus Spanien und trinken Milch aus Las Palmas. So haben wir auch – absichtlich – eher wenig gefischt. Der Kühlschrank war einfach zu voll. Die Überfahrt war zudem Alkoholfrei – bis auf zwei Feste: der Namenstag von Imma und die Feier der geschafften halben Distanz.

Crew

Grosser Dank geht auch an unsere Crew; Antonio und Beat. Exzellente Segler, welchen wir stets die Schiffsführung anvertrauen konnten. Zu viert segeln ist anders als zu zweit, vor allem Nachts. Der Tag war durchgehend in Dreistunden – Schichten unterteilt, mit gleich bleibende Zeiten. Allerdings haben wir die lokale Borduhr kontinuierlich vorverschoben, und so die 5 Stunden Zeitverschiebung aufgefangen.

Segeln

2836 Meilen sind lang, 3 Wochen nonstop. Es schaukelt und schaukelt und schaukelt. Alle zwei Tage mal den Kurs leicht ändern, ab und zu mal ein Segel ein- oder ausrollen. Sollen wir heute, oder doch lieber erst morgen halsen?

Das Mythos Atlantik ist somit vor allem:

a)    eine richtig ausgerüstete Yacht zu haben

b)    im richtigen Moment loszufahren

c)    Durchstehvermögen zu haben

 >> Bilder weiter unten!

 

RESUMEN

Adjunto unas conclusiones de nuestra travesía atlántica. Pensado mas para los navegantes entre nuestros lectores….

Datos:

salida Las Palmas: lunes, 05/12/11

llegada Martinica: lunes, 25/12/11

duración: 497 horas (= 20 días & 17 horas)

distancia (GPS): 2836sm

millas con velas: 2836sm

millas con motor: 0 millas (salvo maniobras en puertos)

velocidad media: 5,8 nudos

velocidad máxima: 11,4 nudos

millas media por día: 136 millas

gasto diesel: 18 h = unos 40 l (para electricidad)

vino: 2 botellas

pesca: 2 dorados

Viento

Por una previsión meteorológica no favorable aplazamos la salida en Las Palmas unos 5 días. Con esta decisión teníamos un viento bastante óptimo, mas o menos siempre por la popa (NE hasta SE), normalmente entre 15 – 25 nudos y con ráfagas hasta 30 nudos. La fuerza máxima fue de 34 nudos. Durante aproximadamente tres días el viento fue sólo de 10 a 15 nudos, bien para descansar un poco.

Mar

Las olas venían siempre más o menos por la popa. Normalmente con una altura de 3 – 4 metros, mientras que aproximadamente durante una semana eran alrededor de 2 a 3 metros. El temor, que las olas podrían entrar por la popa a la bañera no se ha confirmado. El Dufour 40 se ha comportado perfectamente en el atlántico. Como velero más bien ligero (tipo regata – crucero), es importante que el barco navegue suficiente rápido para sobrepasar las crestas de las olas altas, pero tampoco demasiado rápido, para que el yate no se atasque en el valle de olas. Así teníamos velocidades topes de 11,4 nudos –surfeando las olas (¡si, el Dufour 40 los hace excelente!)

 Velas

El foque enrollado que instalamos en la trinquete ha dado muy buen resultado. Toda la travesía hemos navegado con genova y foque atangonados. La única maniobra digna de mención fue después de aprox. 2/3 de la distancia un cambio de bordo de la génova y del foque. La mayor no la hemos utilizado nunca, sin embargo habría sido posible durante algunos días. El espi asimétrico tampoco hemos utilizado nunca – el viento nunca fue tan flojo.

Gobierno

Salvo pocos momentos durante toda la travesía ha gobernado el piloto mecánico de viento WINDPILOT. El piloto de viento es lo más importante que hemos instalado en nuestro yate, sin murmurar y sin consumo eléctrico gobernaba el yate perfectamente en todas las condiciones de mar y viento.

Electricidad

Durante aproximadamente 10 días teníamos que poner motor durante una hora aproximadamente para cargar las baterías. Ya que el cielo – que nos asombraba – a menudo estaba muy cubierto y lluvioso y por lo tanto las placas solares no producían energía. El generador de viento SILENTWIND empieza a producir energía a partir de unos 15 nudos de viento aparente (¡pero día y noche!). Así hace falta un viento real de unos 20 nudos. No obstante no hacia falta ahorrar energía casi nunca, también gracias al piloto de viento.

PD. En cambio, en el caribe el generador de viento es muy útil. Los alisios soplan siempre, y así él SILENTWIND carga continuamente.

Desalinadora

Nuestra desalinadora de 30 litros ha funcionado sin problemas y así cada día ha producido agua fresca que envasábamos directamente en botellas de 1,5 litros. El consumo eléctrico es razonable (unos 12 A), y podíamos utilizar la desalinadora también sin poner el motor en marcha. No obstante hemos llevado toda el agua necesario a bordo (2,5 litros por persona x durante 4 semanas), por si  acaso fallaba la desalinadora.

Beber y comer

Como siempre hicimos una compra demasiado grande, supongo es el instinto de superveniencia…. Así seguimos comiendo y bebiendo principalmente productos españoles. !Y nos sobran muchas sopas chinesas! No hemos a propósito pescado mucho – solamente dos doradas. La nevera estaba demasiado llena.  Hemos tenido un barco seco, salvo en dos fiestas (el santo de Imma y el ecuador del viaje) no hemos bebido alcohol.

Comunicación

Nuestro BLU (con Pactor y backstay aislado) ha dado muy buen resultado. Teníamos una recepción muy buena y hemos recibido y enviado a través de sailmail y mails privados a nuestras familias. Además cada tarde hablamos con Rafael del Castillo en “La Rueda de los navegantes”. Todo el sistema fue montado de la empresa alemana Yachtfunk.com, creo que es lo mejor que hay en el mercado y el servicio es excelente. ¡Totalmente recomendable!

Daño material / reparaciones

Hemos sustituido unos tres grilletes y un cabo del piloto de viento. Además arreglamos un problema no importante del enrollador. Llegando a Martinica hubiéramos podido salir enseguida de nuevo (¡ni siquiera echar gasolina habría sido necesario!).

Tripulación

Muchos elogios a nuestra tripulación; Antonio y Beat. Los dos son excelentes navegantes; siempre podíamos confiar el barco a ellos en sus guardias sin sufrir. Navegar con 4 tripulantes es diferente que solamente como pareja, sobre todo de noche. Las guardias eran de 3 horas tanto de día como de noche. Adaptamos las guardias a la hora local (5 horas de diferencia de Las Palmas a Martinica), así la hora de las guardias se mantenían.

Navegar a vela

2836 millas sin paradas es muy largo, durante 3 semanas. Se mueve y se mueve y se mueve…

Cada dos días cambiar un poquito el rumbo, de vez en cuando enrollar un poco una vela. ¿Trasluchamos hoy o mañana?

Por lo tanto el mito Atlántico es sobre todo:

a) tener un yate bien equipado

b) salir en el momento correcto

c) tener aguante

 

see also YouTube !

 

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Trasatlántico _ El Video!

29. December 2011, by

TRANSATLÁNTICO | DER FILM

Wir haben viel geschlafen, aber auch etwas gearbeitet: Auf unserem YouTube – Kanal könnt Ihr nun ein Video der Überfahrt Las Palmas – Martinique anschauen. Hier.

TRANSATLÁNTICO | LA PELICULA

Hemos dormido mucho, pero también hemos trabajado algo. En nuestro canal de YouTube acabamos de colocar un video de la travesia Las Palmas – Martinica. Aqui.

 

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Trasatlántico Day 21

25. December 2011, by

TRASATLÁNTICO TAG 20 – KARIBIK!

TUVALU liegt seit heute Mittag in der Marina Le Marine in Martinique! Unsere Atlantik – Überquerung ist erfolgreich beendet. Schiff und Crew sind wohl auf. Mehr später!

TRASATLÁNTICO DIA 20 – ¡Caribe!

Desde hoy a medio día TUVALU esta amarrado en la marina Le Marine en Martinica. Hemos concluido la travesía transatlántico, barco y tripulación están en forma. ¡Mas detalles mas adelante!

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